Una familia de cuatro miembros, dos adultos y dos chicos, necesita 128.214 pesos para no ser pobre y 56.732 pesos para no ser considerada indigente. Las canastas de consumo que marcan la linea de pobreza e indigencia se aceleraron 7,1 por ciento en septiembre respecto al mes anterior, un punto porcentual por encima de la inflación general del mes.
Los datos los informó este miércoles el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). En los primeros nueve meses del año, el valor de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), referencia del piso de indigencia, se incrementó el 64,8 por ciento, mientras que el de la Canasta Básica Total (CBT), que mide el ingreso minimo que tiene que tener una familia para no ser considerada pobre, avanzó 60,2 por ciento.
Esta diferencia entre ambas canastas se debe a que los precios de las tarifas del transporte y los servicios públicos tuvieron incrementos por debajo de los alimentos, unico componente de la canasta alimentaria. Entre septiembre de este año e igual mes del 2021, el precio de la CBA se incrementó a 78,4 por ciento y el de la CBT a 73,1 por ciento. El Índice de Precios al Consumidor aumentó durante septiembre 6,2 por ciento y la suba en el rubro «Alimentos y bebidas no alcohólicas», con el 6,7 por ciento, resultó la de mayor incidencia en todas las regiones. En lo que va del año ese segmento aumentó 69,5 por ciento y un 86,6 por ciento en los últimos doce meses.
Esta aceleración del rubro se asocia directamente con el crecimiento de la indigencia en el primer semestre del año. El 36,5 por ciento de los habitantes del país estaban bajo la linea de la pobreza, y entre ellos, 8,8 por ciento eran indigentes, es decir, no les alcanzaba el dinero para comprar la cantidad mínima de comida para alimentarse. El índice de pobreza bajó 0,8 puntos porcentuales respecto al cierre del año pasado pero aumentó 0,6 puntos el de indigencia, informó el Indec.
