La editorial nacida en Comodoro Rivadavia y Rada Tilly, supera los contornos patagónicos con un catálogo internacional que reúne a autores del sur del país, de América, Europa y África. Entre los libros publicados en los últimos meses –ya disponibles en la Feria del Libro de Buenos Aires– están «La hija robada», de Angelina Coicaud; «Amador González. Un periodista arisco, testigo de los fusilamientos de 1920 y 1921», del santacruceño Miguel Auzoberria; «Rokiñ. Provisiones para el viaje», de Liliana Ancalao; y «Flores encontradas», de Jorge Spíndola. 

Asencio Abeijón, Diana Bellessi, Osvaldo Bayer, Juan Carlos Bustriazo Ortiz, Arturo Carrera, Carlos Gamerro, Graciela Cros, Silvia Mellado, Andrés Cursaro, Gerardo Burton, Macky Corbalán, Ariel Williams, Carolyn Riquelme, Ricardo Costa, Carlos Nuss y Saúl Gherscovici son solo algunos de los escritores que publicaron libros a través de Espacio Hudson, la editorial chubutense de proyección nacional e internacional.

El sello que timonea el también escritor y periodista Cristian Aliaga va rumbo a cumplir 16 años de existencia y, a pesar del golpe tremendo que significó el incendio que asoló sus instalaciones de Lago Puelo en 2021, nada indica que vaya a aflojar.

El génesis de Espacio Hudson se dio en una coyuntura particular, cuando “muchos movimientos, muchas organizaciones pequeñas o células, se fueron dando en la Patagonia con distintas características: luchas políticas, de los pueblos originarios, teatrales, artísticas y demás. En ese momento (2007), cuando arrancamos con Andrés Cursaro, pensamos en ser emergentes, en sumarnos con la creación de Hudson a todo lo que estaba ocurriendo”, relató Aliaga.

“A mí me gusta decir que, salvo excepciones, en Patagonia no hay fuertes respaldos institucionales, sino más bien células que se van desarrollando con características e insumisiones propias. No hay un comité central (risas). Creo que, en estos 15 años, Hudson reflejó esa diversidad”, señaló el editor y escritor. Su considerable catálogo puede consultarse en la página web: https://espaciohudson.com

Claro que sus impulsores tienen ciertas debilidades. “Dentro de las colecciones de Hudson, hay una que tiene un espacio especial que ha ido creciendo: la dedicada a los pueblos originarios. La llamamos Mamihlapinatapai”, explicó. Se trata de un vocablo yámana de traducción compleja al castellano: “mirada entre dos personas”, cuando “cada una espera que la otra comience una acción que ambas desean, pero que ninguna se atreve a iniciar”, según puede leerse en los libros de la colección.

Su existencia “contribuye a poner en escena y suma obras que hacen a una lucha, una lucha por algo que no está terminado en la Patagonia y que, además, va a marcar los próximos años”, consideró Aliaga. En esa línea se destaca Reuëmn, volumen que “reúne a poetas mapuches de ambos lados de la cordillera, pero también textos yámanas y selknam”, ejemplificó el editor.

La colección no solo ya superó los contornos patagónicos, sino también los continentales. “Comenzó con textos escritos en la Patagonia, como los de Liliana Ancalao, pero se fue extendiendo y luego pudimos publicar textos de una poeta creek de América del Norte: Janet McAdams”. En la misma línea, “acaba de aparecer el libro de la escritora y activista inuit An Antane Kapesh: Soy una maldita salvaje”, avisó.

En Espacio Hudson también hay otros hitos. “Sin describir todo el catálogo, que se fue acrecentando gracias a la generosidad de muchos autores y autoras, quiero remarcar que libros como los de Diana Bellessi (La piedra es el poema), Arturo Carrera (Misterio ritmo) y Juan Gelman (Los animales del azar), nos fueron abriendo puertas para ir constituyéndolo. También nos propusimos que gente que publicaba en editoriales de Buenos Aires, pero escribía desde la Patagonia, estuvieron en el catálogo Hudson”, mencionó.

Dentro de ese cometido, “podría enumerar a muchos: Ariel Williams, Ricardo Costa, Raúl Mansilla y entre los barilochenses, Graciela Cros, Eliana Navarro, Carolyn Riquelme, Laura Calvo y el narrador Sergio Suárez. De Villa La Angostura salieron no hace mucho, libros de Cecilia Fresco y Diego Rodríguez Reis. De San Martín de los Andes, publicamos una antología de (la editorial) La Grieta en su aniversario. La enumeración sería larga, pero quiero marcar el despliegue territorial de Hudson, que fue reflejando riqueza y diversidad, además de a las y los emergentes”.

DISTRIBUCION NACIONAL

Esa extensión tiene un correlato que “tiene que ver con la distribución: somos fundadores junto con otra decena de editoriales de La Coop, que nos permitió tener distribución nacional y participar de muchas ferias. Antes de la pandemia, La Coop iba hasta 60 ferias por año y ahora está retomando”. La iniciativa incluye, “un depósito, librería y distribuidora en Bulnes 640 (CABA). Hubiera sido imposible sin el formato cooperativo”.

En 2022 celebró con muchas ediciones sus 15 años de existencia, pero en marzo de 2021, Espacio Hudson estuvo contra las cuerdas. “El incendio fue un parteaguas porque lo sufrimos, perdimos muchos ejemplares y el depósito que habíamos construido en Lago Puelo. Pero como contrapartida, hubo una suerte fraternidad extendida con gente que compró libros para contribuir a la reconstrucción o que colaboró de muy diversos modos”.

Esa reacción “nos hizo sentir que Hudson no era solamente el proyecto de un grupo reducido de personas. A mí me gusta hacer una broma: existe un Mr. Hudson que representa a todas y a todos los que intentamos escribir en el sur desde la insumisión. Una suerte de Patricio Rey del sur, que no es ni el director ni ninguno de los que trabajamos en la editorial”, aclaró Aliaga.

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