Por Christian Masello
Ante la realización de la mesa de diálogo por el conflicto de Villa Mascardi, que sigue su curso más allá de la demora en concretar una próxima reunión, muchos supusieron que, a la brevedad, las mapuche que se encuentran cumpliendo prisión domiciliaria en la ruka barilochense pronto quedarían en libertad.
Incluso el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Horacio Pietragalla, en una entrevista que concedió a El Cordillerano, habló de «arbitrariedad” en las detenciones y aseguró: «Sé que las excarcelaciones fueron rechazadas, pero esto se analizará con el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad, y con el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), para determinar qué acción se puede llevar adelante”.
Sin embargo, el juez federal de General Roca, Hugo Greca, la semana pasada acudió a la ruka de Bariloche en la que se encuentran las cuatro mujeres (entre ellas, Betiana Colhuan, a quien consideran “machi”, o sea, una especie de sanadora y autoridad espiritual) e indicó que a él no le había llegado ninguna solicitud para liberlas. “Cuando se presentó y charló con las imputadas, ellas le preguntaron por qué las tenía detenidas. Les contestó que nunca habían presentado un pedido de excarcelación, algo que es una mentira, porque nosotros tenemos acceso a las presentaciones que hizo la Gremial de Abogados y los rechazos que él firmó”, aseguró el werken de la Coordinadora del Parlamento del Pueblo Mapuche-Tehuelche de Río Negro, Orlando Carriqueo.
En ese sentido, indicó que las mujeres mapuches, cuando Greca les dijo aquello, “sabían de cada denegatoria que, en su momento, hizo la jueza Silvina Domínguez, como luego también él”.
Así, el referente indígena explicó que, ante ese contexto, “se presentó un nuevo pedido de excarcelación, al cual la fiscal se opuso”.
De esa manera, expuso que la petición “fue denegada nuevamente”, y calificó el hecho como “una situación de racismo tremenda”.
Asimismo, manifestó: “Uno de los principios de la Justicia es que los jueces tienen que ser naturales, es decir, que deben conocer la idiosincrasia de las personas que habitan el territorio donde tienen que impartir justicia”.
Tras esa consideración, opinó que “Greca, claramente, es un magistrado porteño que, aparte de desconocer el derecho indígena e incumplir todos los pactos internacionales, no es un juez natural”.
Por otra parte, Carriqueo señaló que, en su paso por la ruka barilochense, “Greca les dijo a las detenidas que la existencia de una mesa de diálogo no significa que estén liberadas del delito”, lo que, a su entender, se trata de “una situación de presión”.
“A él no le importa que la máxima representación política del Estado asuma su obligación, cumpla con los convenios internacionales, respete la Constitución y llegue a un diálogo político con el pueblo mapuche, que es preexistente al Estado”, afirmó, para luego tildar al Poder Judicial de “corrupto, autoritario y a favor de los poderosos”.
De esa manera, señaló que existe “un enquistamiento en la Justicia de una casta que es una élite con falta de sentido común y de ética”.
Cabe recordar que el juicio por usurpación de tierras en Villa Mascardi, por el cual las mapuches están imputadas, fue suspendido por el juez Greca hasta mayo debido al desarrollo de la mesa de diálogo.
