El Gobierno de Chubut avanza en el diseño de una serie de medidas destinadas a aliviar la situación financiera de los empleados públicos que enfrentan elevados niveles de endeudamiento, especialmente por el uso de tarjetas de crédito y préstamos bancarios.
La iniciativa fue confirmada por el gobernador Ignacio Torres, quien explicó que la provincia mantiene conversaciones con autoridades del Banco del Chubut, el Banco Nación y el Ministerio de Economía para evaluar mecanismos que permitan reducir la morosidad y brindar un alivio concreto a los trabajadores estatales.
Según detalló el mandatario, uno de los principales problemas detectados es el pago sistemático del monto mínimo de las tarjetas de crédito, una práctica que genera un crecimiento constante de la deuda debido a la acumulación de intereses. «Muchos pagan el mínimo sistemáticamente y eso genera una bola de nieve financiera que te asfixia», señaló.
Tarjetas al límite: de qué se trata el proyecto que busca aliviar a familias endeudadas en Chubut
En ese contexto, el Gobierno provincial analiza la implementación de líneas de refinanciación con tasas subsidiadas y plazos más extensos, con el objetivo de reducir el peso de las cuotas mensuales sobre los ingresos de los trabajadores. La propuesta incluso contempla la posibilidad de acercarse a esquemas de financiamiento con tasa cero, aunque para ello será necesario evaluar la viabilidad técnica y financiera del programa.
Torres advirtió que existen casos en los que las obligaciones financieras absorben entre el 70% y el 80% del salario de algunos empleados públicos apenas se acreditan los haberes, una situación que limita severamente su capacidad de afrontar gastos cotidianos.
Un fenómeno que se profundiza en todo el país
La propuesta surge en un contexto de creciente endeudamiento de las familias argentinas. De acuerdo con relevamientos económicos recientes, la deuda promedio por persona se triplicó entre fines de 2023 y comienzos de 2026, pasando de aproximadamente 337.000 pesos a superar el millón de pesos.
Los informes también reflejan un deterioro en los niveles de cumplimiento de los compromisos financieros. En el caso de los préstamos otorgados por bancos privados, la mora ya supera el 10%, mientras que el escenario resulta aún más complejo en el segmento de tarjetas no bancarias y billeteras virtuales, donde el incumplimiento se ubica por encima del 14%.
Especialistas atribuyen esta situación al fuerte crecimiento del financiamiento para consumo y a las elevadas tasas de interés que aplican algunos instrumentos crediticios, con costos punitorios que en determinados casos superan ampliamente el 120% anual.
Mientras los niveles de mora muestran una tendencia ascendente en distintos segmentos del sistema financiero, la administración provincial apuesta a generar una alternativa que permita aliviar las deudas existentes y evitar que un número cada vez mayor de trabajadores quede atrapado en compromisos financieros difíciles de sostener.
