Según informe del Observatorio Argentino por la Educación, ocho de cada diez jóvenes quieren seguir estudiando pero solo la mitad puede hacerlo.  Hay cuestiones que se interponen entre el querer y el poder hacerlo.

Flavia Ferrari Inchauspe, una de las responsables del trabajo elaborado por el Observatorio habló sobre el informe emitido. En el programa Agenda que se emite por El Cordillerano Radio (93.7) comentó que lo que se busca es conocer las expectativas y proyectos de los jóvenes al finalizar el secundario.

Luego ver cuál es el desempeño en nuestro país de la población entre los 19 y los 25 años. “Tomamos las pruebas Aprender, que se toman en el último año del secundario y allí se les consulta qué es lo que quieren hacer cuando finalicen”. Algunos demostraban intención de continuar en un terciario, otros de estudiar y trabajar o quienes no tenían idea de qué iban a hacer en un futuro cercano.

“Lo que encontramos en esta instancia fue que el 85 por ciento de los jóvenes dijo que quiere seguir estudiando, este dato nos llamó la atención porque demuestra una valoración muy buena de los estudios post secundario”.-

Los que quieren trabajar llegaron a un 65%. “Luego fuimos a otra fuente de información pública que es la Encuesta Permanente de Hogares 2023 y ahí miramos cuántos se encuentran efectivamente trabajando o estudiando”.

La realidad es totalmente diferente a esas expectativas previas. “Entonces si 8 de cada 10 decía que quería seguir con sus estudios, solo 4 de cada 10 lo hace”.

En este trabajo no se han detenido en la comparación de cifras con años anteriores. “Sí sabemos que la cantidad de jóvenes que finalizan el secundario ha ido creciendo en las últimas décadas y eso es una buena noticia”.

Hay otra diferenciación “La desigualdad, cómo se distribuye entre los jóvenes de mayor y menor poder adquisitivo  y podemos decir que es bastante pronunciada”. Entre los de menores ingresos el 72% dice querer seguir estudiando pero solo el 21% se encuentra cursando.

No es simple mantener una trayectoria educativa y laboral al mismo tiempo y la situación económica lleva a que quizás, deban elegir basados en las prioridades urgentes.  En el caso de los jóvenes con mayor poder adquisitivo, el 95% decía querer continuar pero solo el 51% lo está haciendo.

La distancia que existe entonces entre las expectativas y la realidad es muy grande. Ferrari Inchauspe citó algunas de las posibles razones para que esto suceda “Sabemos que hoy hay en Argentina  un problema  de incorporación de aprendizajes, sabemos que solo el 46 por ciento de los chicos de tercer grado entiende lo que lee”.

Esa problemática se va arrastrando en toda la trayectoria estudiantil y resalta al finalizar el secundario e ingresar a la universidad. “Se llega con niveles menores a los satisfactorios y este primer factor hace que sea más difícil emprender la carrera universitaria”.  Esa barrera en el inicio lleva a que muchos, desistan en el intento.

Citó como otro factor las condiciones de estudio. “Los estudiantes de menores recursos necesitan ser acompañados de políticas públicas para que puedan sostener su carrera como por ejemplo el transporte y las becas”.

Si además comienzan a trabajar se les hace cuesta arriba mantener las dos actividades y rendir en sus estudios, en estos casos suele prevalecer lo laboral.  

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