El cuarto incendio en lo que va de 2023, se desató este domingo 16 de enero en la Comarca Andina, afectando varios parajes de El Hoyo (Desemboque, la Zeta, Valle del Pirque y El Sauzal), en la provincia de Chubut. Luego de iniciarse cerca de unos viñedos, se extendió en dos direcciones, con múltiples focos, hacia una zona con muchas viviendas aledañas a una turbera y hacia el faldeo sur del Cerro Currumahuida.

El incendio de interfase se mantiene activo por tercer día consecutivo pese al trabajo de más de 130 brigadistas de los servicios de manejo del fuego, brigadas populares, vecines, varias autobombas, dos aviones y dos helicópteros. Cerca de 60 vecines fueron evacuados y alojados en la escuela primaria 223. Dos viviendas habrían sido destruidas, sin información de heridos hasta el momento.

Imagen del primer día del incendio en El Hoyo. / Imagen: corresponsal popular, para ANRed.

Cuando en las primeras horas del incendio corríamos para todos lados, buscando herramientas, coordinando con vecines para ir a ayudar, medios hegemónicos locales como FM Paraíso o el diario El Cordillerano, levantados por medios nacionales, lanzaban una “nueva” campaña de odio contra el pueblo mapuche tehuelche, exhibiendo desde el minuto cero supuestos volantes firmados de manera desopilante.

No se trata de simple xenofobia. Pasa que las comunidades mapuche están en la primera línea defendiendo los territorios, los bosques nativos, las nacientes de los ríos, luchando contra la pinificación, cerrando el paso a megamineras y al negociado del hidrógeno verde. Y los poderes económicos que bancan esos medios hegemónicos y estos gobiernos, lo saben. Por eso también, este racismo tiene correlato judicial y policial, armando causas, con operativos contra las comunidades, intentos de desalojo, asesinatos, desapariciones y encarcelamientos. El ataque a la espiritualidad del pueblo mapuche entero, vandalizando el rewe, un sitio sagrado, y manteniendo detenida a la machi Betiana es de una gravedad enorme.

Una investigación oficial sobre las causas del origen del incendio habría comenzado el lunes, que si bien descartó la credibilidad de los volantes, tampoco promete mucho: aún nada sabemos sobre el origen de los incendios anteriores.

El lunes 16, se inició un foco en un barrio popular de la Loma del Medio, El Cipresal, en El Bolsón. Junto a la autobomba corrieron decenas de vecinxs, con machetes, tanques de agua en la caja de la camioneta, y es que se sabe que en ese barrio sólo hay un tanque de agua de 1000 litros que se carga una o dos veces por semana. Por suerte, entre les vecines del lugar lograron apagarlo.

Incendio forestal en El Hoyo. Imagen: corresponsal popular, para ANRed.

El problema de falta de agua es grave. En los barrios populares no hay y en los no tan populares hay sistemas de racionamiento por horas que suelen fallar, dejado a muchxs sin agua por 3 o 4 días.  En los veranos con temporada de ataques incendiarios esto se vuelve aún más desesperante. En un lugar que pareciera haber agua por todos lados, el acceso a ella no es nada sencillo, salvo que seas millonario y te apropies de un lago entero (Joe Lewis o Marcelo Tinelli) o alambres las altas cumbres y te apropies de las nacientes de cinco ríos (Joe Lewis y capitales árabes).

El duelo colectivo por el incendio del 9 de marzo de 2021, que se llevó tres vidas, miles de hectáreas de bosque, cientos de animales y más de 300 viviendas, está lejos de terminar, especialmente porque los barrios incendiados siguen sin agua, sin luz, con operaciones policiales y parapoliciales que afectan su lábil retejido comunitario, con municipios que desviaron hacia los corruptos de siempre la ayuda oficial y la solidaridad que llegó a través de ellos.  Para cientos de familias humildes la vida, que antes del incendio era dura, ahora es feroz.

En la Comarca Andina terminamos temiendo el verano. El vuelo de un avión nos alarma, una pelopincho ya no es una pileta sino un reservorio, y la mochila de evacuación junto a la cama nos despierta una y otra vez en la pesadilla del humo y las motosierras desenfrenadas. Quizás por eso, la organización comunitaria sea el sendero cada vez más transitado para construir territorios donde el fuego no pueda ser utilizado como herramienta del saqueo extractivista.

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