La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha lanzado una grave advertencia sobre el colapso climático que se avecina. El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, afirmó que «nuestro clima está implosionando más rápido de lo que podemos hacer frente».
Esta advertencia se da en un momento en el que el observatorio europeo Copernicus anuncia que este año probablemente sea el más caluroso de la historia.
Durante los meses de verano boreal, el mundo ha experimentado las temperaturas más elevadas registradas hasta el momento. Las consecuencias son devastadoras: canículas, sequías, inundaciones e incendios han azotado a Asia, Europa y América del Norte, causando pérdidas de vidas humanas, daños en las economías y destrucción del medioambiente.
El récord de calor se ha extendido más allá del hemisferio norte, ya que el hemisferio sur también ha sido afectado, experimentando récords de calor en pleno invierno austral. Esto es una clara señal de que el colapso climático está ocurriendo.
Copernicus ha confirmado que el período de junio-julio-agosto de este año ha sido el más cálido jamás registrado en el mundo. La temperatura media global durante estos meses fue de 16,77 °C, superando en 0,66 °C la media del período 1991-2020. Además, este julio y agosto han establecido nuevos récords de calor, siendo el mes de julio el más cálido registrado hasta ahora y agosto ocupando el segundo lugar.
Las consecuencias del calentamiento global son evidentes. El año 2016 ha sido hasta ahora el más caluroso registrado, pero los datos indican que este récord pronto será superado. Según las previsiones y el regreso del fenómeno climático de El Niño en el océano Pacífico, se espera un aumento adicional en las temperaturas para este año.
El calentamiento de los océanos juega un papel crucial en este proceso, ya que continuamente absorben el calor en exceso causado por la actividad humana. Desde abril, se han registrado niveles de calor inéditos en la superficie del océano, llegando incluso a superar el récord histórico de marzo de 2016. Esto tiene consecuencias negativas en la biodiversidad, amenazando la supervivencia de la fauna y la flora.
La contaminación atmosférica también es una amenaza para los seres humanos y la vida en general. Los incendios y las olas de calor intensas y frecuentes contribuyen a empeorar la situación. La ONU advierte sobre la necesidad de reducir la quema de combustibles fósiles para frenar el calentamiento climático.
El colapso climático ya está ocurriendo y sus consecuencias son devastadoras. Es fundamental tomar acciones urgentes para frenar el calentamiento global y encontrar soluciones sostenibles para preservar nuestro planeta y asegurar un futuro saludable para las generaciones venideras.
