El 25 de julio de 2017, una semana antes de su desaparición forzada a manos de la Gendarmería, Santiago Maldonado pasó un cumpleaños sencillo como él. En la feria de El Bolsón, compartiendo con amistades, tomando birra. Fue a su última clase de kempo. Pero estaba distinto, distante. Pensante. Al interior. Quizás tratando de encontrar estrategia en la encrucijada del sistema.

Días anteriores se había recortado el pelo, e imaginaba sacarse la barba. Salían algunos tattos, pero el invierno no daba tregua. Había querido viajar a su pueblo (25 de Mayo) para estar ese día con su madre, pero al final optó por otro camino: “Decidí quedarme, me quedo una semana más y me voy”, dijo. Allí se quedó.

Cumpliría 33 años. Nos dejó su arte, su sonrisa, sus amistades. Y esta letra de canción escrita en 2016:

“No seas necio, abre tus ojos y tus oídos, que el progreso es tu enemigo. Arrasa con todo, no le importa nada. Si sos una nena o sos una anciana. Destruyen la vida en cuestión de segundos, todo lo que tarda años en crecer, en instantes puede desaparecer. Es la magia del capitalismo, el Ratón Mickey con su cinismo, Rockefeller bailando en el abismo. Asimismo la lucha continúa, en esta era, y ahora mismo. En esta era, y ahora mismo”.

Hace pocos días el juez Daniel Rafecas ordenó archivar la denuncia presentada por Sergio Maldonado. Para los investigadores, «no hubo indicios de que hubiera habido un seguimiento» al hermano de Santiago y su entorno. La querella cuestionó la investigación y anunció que apelará.

«Tantas cosas se hicieron para pedir su aparición, que es muy injusta la manera en que se lo trata de cerrar y terminar», remarcó Maldonado en AM750.

Con el patrocinio de la abogada Myriam Bregman,Sergio Maldonado había descripto que fue blanco de seguimientos en los primeros meses de la desaparición de su hermano, cuando aún no había aparecido su cuerpo sin vida en el río Chubut, el 17 de octubre de 2017.

En este sentido, Maldonado apuntó a la exministra de Seguridad y actual presidenta del PRO, Patricia Bullrich, y afirmó que «es una negadora y una mentirosa serial».

En tanto, señaló que «la causa está paralizada desde marzo de 2020 en la Corte Suprema, y es totalmente ridículo porque no hay un juez».

«Si se quiere resolver, se resuelve. Lo que pasa es que a nadie le interesa que esto avance y se sepa la verdad», insistió.

En el mismo sentido, aseguró que hay un «lawfare» en torno a la causa. «Todos los jueces fueron actuando tal como lo venían adelantando Bullrich y los que estaban en ese momento a cargo, porque ellos decían algo y eso se volcaba automáticamente en la parte judicial, en un expediente».

Y concluyó: «Bullrich miente al decir que no me hizo espionaje porque hasta el juez Gustavo Lleral dijo que tenía el teléfono pinchado».

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