Por Camila Cortez

La necesidad de una ley de talles radica en primer lugar en la importancia de tener ropa que responda a quienes la consumen, algo que parece completamente obvio pero no lo es. Antes de esta ley de talles que crea el Sistema Único Normalizado de Identificación de Talles de Indumentaria (SUNITI) los talles con los que se producía la ropa en Argentina era decisión de cada marca.

Encontramos en muchas marcas un «talle único» que se supone que se adapta a todos los cuerpos de les consumidores, lo cual no solo es engañoso sino que también es imposible. Este talle único va a tener que dejar de existir y será reemplazado por talles de valor determinados, iguales para todas las marcas.

Las marcas, por su lado, van a poder vender los talles que quieran respondiendo al SUNITI, ya que no se les va a exigir una cantidad de talles variados mínima para vender. Brenda Mato, activista body positive, consideró sobre este punto que «tal vez en un futuro va a ser necesario reveer este punto de la ley pero que para poder hacer un reclamo sobre esto primero tenemos que saber todos los talles que hay en nuestro país», información que no existía ni por asomo antes de la sanción de esta ley.

La diversidad de talles es inmensa y para conocerlos fue necesario encarar un estudio antropométrico a cargo del INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial). Este todavía no está listo y puede tener más demoras de lo esperado por el contexto de la pandemia. Sin embargo, la reglamentación de la ley recientemente publicada prevé un plazo de 240 días.

¿Qué dice el Reglamento?

La ley tendrá que aplicarse al total de la indumentaria, desde ropa de trabajo a la alta costura. También incluirá prendas como corbatas, bufandas, pañuelos, medias, guantes, sombreros, etc.

Deberán aplicarlas todes les comerciantes de ropa, tanto quienes exporten como les que no. A su vez, tendrá que ser respetada en la venta presencial y por Internet. La ley prevé que las tablas de talles y el etiquetado de las prendas estén expuestas de maneras claras.

Las marcas deberán cumplir con estas reglamentaciones y, en caso contrario, se podrá denunciar en Defensa al Consumidor y al INADI, ya que lo que más busca contemplar esta ley son los intereses de les consumidores, como su salud e inclusión, cuestiones un tanto nuevas en nuestra sociedad.

Agustina Cabaleiro (@onlinemami), activista body positive, comentó en una entrevista que para ella «entran muchas cosas en la cuestión de elegir que ropa queremos usar, habla mucho de nuestra identidad, es lo que queremos mostrar al mundo». Poder elegir la ropa que queremos usar y que entren en nuestros cuerpos no es un capricho, es algo que debería ser cotidiano, una posibilidad cercana y un derecho para todes.

Fuente: Escritura Feminista

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