En un documento de inusual dureza, los obispos de la Región Patagónica alzaron su voz este lunes para denunciar lo que consideran una «amenaza a la participación democrática» en el marco del debate por la modificación de la Ley de Glaciares.
El mensaje apunta directamente contra las metodologías utilizadas en la Cámara de Diputados de la Nación y el impacto de los proyectos extractivos en el territorio.
Bajo el título «La participación democrática amenazada…», los referentes religiosos expresaron su «muchísima pena» ante el modo en que se resolvió la audiencia pública para modificar la protección de los hielos y el agua, calificando las maniobras como «estrategias de manual» que se repiten desde hace décadas en la región.https://eqsnotas-app.tadevel-cdn.com/hostname/www.eqsnotas.com/api/v1/sandbox/PGRpdiBjbGFzcz0iaWZyYW1lbHktZW1iZWQiIHN0eWxlPSJtYXgtd2lkdGg6IDY0MHB4OyI%2BPGRpdiBjbGFzcz0iaWZyYW1lbHktcmVzcG9uc2l2ZSIgc3R5bGU9InBhZGRpbmctYm90dG9tOiAxMzQuMTgxNSU7Ij48YSBocmVmPSJodHRwczovL3d3dy5mYWNlYm9vay5jb20vcGhvdG8ucGhwP2ZiaWQ9MTQwODE3MTc1ODAyMDQ0OSZzZXQ9YS40NTc1Njk0MTMwODA2OTMmaWQ9MTAwMDY0ODI5MTM5MDI2IiBkYXRhLWlmcmFtZWx5LXVybD0iLy9pZi1jZG4uY29tL2l2ZDU3QzBuP2NvbnNlbnQ9MCI%2BPC9hPjwvZGl2PjwvZGl2PjxzY3JpcHQgYXN5bmMgc3JjPSIvL2lmLWNkbi5jb20vZW1iZWQuanMiIGNoYXJzZXQ9InV0Zi04Ij48L3NjcmlwdD4%3D?v=59d7e706a7e79f1b4a54d7f4c6c1e3c9&s=e10d9ec505742295583d863a170227b5
Prelatura – Hoy compartimos este mensaje de los Obispos de la Región…
Los obispos describieron un escenario de presiones sistemáticas en los pueblos cordilleranos y esteparios. Según el documento, se utilizan «dádivas, promesas y presiones laborales» para quebrar la resistencia de las poblaciones locales.
«Hemos visto la misma metodología: cercenar intervenciones, impedir el ingreso al recinto, desestabilizar oradores e incluso amedrentar llenando los lugares de las asambleas con personas expertas en generar ruido y miedo», reza el texto firmado por los nueve prelados de la región.
«El agua vale más que el oro»
El mensaje también cuestiona el discurso del «progreso» que suelen esgrimir los sectores promotores de la megaminería. Los obispos denunciaron que quienes impulsan estos cambios «no respiran nuestro aire ni beben nuestra agua», ya que se encuentran a miles de kilómetros de la realidad patagónica.
«Queremos un futuro mejor para todos. No quieran sacarnos del lugar donde han dejado a la Argentina, pidiéndonos que entreguemos lo poco que nos queda y que distingue a la Patagonia: sus ríos, sus lagos y su agua», sentenciaron, advirtiendo que los estándares ambientales que se pretenden aplicar no son los mismos que se exigen en los países de origen de las empresas mineras.
Finalmente, la Iglesia Patagónica hizo un llamado a los gobernantes para que no se dejen asfixiar por economías quebradas y entreguen los recursos naturales como moneda de cambio. «Ya ahogaron la voz de un pueblo; no nos intoxiquen también el aire», concluye el comunicado.
El documento lleva la firma de los obispos de las diócesis de Comodoro Rivadavia, Rawson, Esquel, Bariloche, Viedma, Alto Valle, Neuquén y Río Gallegos, consolidando un frente unido en defensa de lo que el papa Francisco denomina «la casa común».
Firmantes del documento:
- José Slaby (Esquel)
- Jorge Luis Wagner (Comodoro Rivadavia)
- Roberto Pío Alvarez (Rawson)
- Juan Carlos Ares (Bariloche)
- Esteban María Laxague (Viedma)
- Óscar Eduardo Miñarro (Alto Valle)
- Fernando Croxatto (Neuquén)
- Ignacio Damián Medina (Río Gallegos)
- Fabián González Balsa (auxiliar, Río Gallegos)
