La prioridad es que el parque no se pare”, aseguró Ariel Rodríguez al referirse a sregreso al Parque Nacional Los Alerces, en un escenario marcado por un incendio de comportamiento extremo y una sequía crítica en la región.

Convocado por la Administración de Parques Nacionales, el guardaparque asumió una intervención de tres meses con el foco puesto en transparentar los procesos judiciales y administrativos derivados del siniestro, sin descuidar el combate del fuego ni la articulación con brigadistas, voluntarios y pobladores.

“Uno estaba ya por jubilarse, trabajando desde casa en Esquel en gestión de riesgo para Parques Nacionales, y de repente aparece esta convocatoria. Es una responsabilidad enorme”, explicó.

Transparentar y sostener el funcionamiento

El exintendente del parque detalló que su incorporación, junto a Carolina Juárez y Damián Mujica, director regional Sur de Parques Nacionales, tiene como objetivo central normalizar la conducción del área protegida, garantizando transparencia en las investigaciones judiciales y administrativas que se iniciaron tras la denuncia penal por el incendio.

Rodríguez aclaró que el desplazamiento preventivo de las autoridades anteriores no responde a desorganización interna, sino a la necesidad de asegurar imparcialidad en los procesos.“El parque venía trabajando como siempre. La normalización apunta a que cualquier investigación se pueda llevar adelante de manera transparente”, remarcó.

En principio, la intervención fue establecida por un plazo de tres meses, aunque podría extenderse según la evolución de la emergencia.

Incendio extremo y decisiones operativas

El interventor describió al incendio como uno de los más complejos por su comportamiento extremo, atribuido a la sequía prolongada que afecta al noroeste de Chubut y al sur de Río Negro.

“Hubo días en los que fue necesario retirar a los brigadistas de la línea de fuego a media tarde por el riesgo”, señaló.

En ese marco, explicó que la prioridad táctica estuvo puesta en Valle Rosales, para proteger infraestructura, áreas de servicios y a los pobladores.

Rodríguez también defendió los protocolos de actuación de Parques Nacionales, indicando que toda la documentación operativa —personal afectado, tiempos de respuesta y recursos utilizados— ya fue puesta a disposición de la Justicia a través de oficios de fiscalía.

“Parques tiene la obligación de documentar todo el accionar diario y eso ya está en manos de los investigadores”, afirmó.

Trabajo con la comunidad y voluntarios

Uno de los ejes que destacó el exintendente fue la articulación con actores locales, algo que conoce de cerca por su gestión anterior en el parque.Desde el comando instalado en Lago Verde, se trabaja de manera coordinada con voluntarios, grupos de rescate, scouts y pobladores, tanto en tareas logísticas como en guardias nocturnas y asistencia al personal.

“Hay mucha gente poniendo el cuerpo y la vida: pobladores cuidando sus áreas, sus animales, prestadores y concesionarios afectados por esta situación”, señaló.

Restauración, turismo y reconstrucción

Más allá del combate del incendio, Rodríguez remarcó que uno de los objetivos de la intervención es que el parque no se paralice y pueda empezar a planificar el después.

“La normalización es que el parque siga pensando en lo que viene. Tenemos que trabajar en la restauración, en la planificación y en reunirnos con todos los actores locales”, sostuvo.

En ese sentido, afirmó que mantener la actividad turística y los servicios que aún pueden brindarse también forma parte de la estrategia, en paralelo al operativo contra el fuego.

“No somos un ente aislado. Entre todos vamos a llevar adelante esta reconstrucción”, concluyó.

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