La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) informó que llevará adelante medidas de fuerza en 27 aeropuertos del país este viernes 6 de noviembre, dos días antes de la llegada del papa León XIV a la Argentina. La protesta, enmarcada en reclamos por «incumplimientos en seguridad aeroportuaria», podría afectar las operaciones y generar demoras y cancelaciones en los vuelos, incluso en los aeropuertos de Ezeiza y Aeroparque.

Durante la jornada de protesta, el gremio aplicará una retención de servicios en la que únicamente se garantizará la atención de vuelos sanitarios, humanitarios, traslados de órganos y operaciones oficiales. En Ezeiza y Aeroparque se implementará la modalidad de «paro a la japonesa», caracterizada por una fiscalización exhaustiva e integral de aeronaves, pistas, vehículos de rampa y equipamiento, lo que reducirá el ritmo habitual de las operaciones aéreas para exigir estándares de seguridad.

Sobre la medida, el secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, manifestó: “¿El Gobierno espera que ocurra una catástrofe para empezar a escuchar los reclamos y las advertencias de los trabajadores? El desfinanciamiento del sistema aerocomercial ha llegado al punto de poner en riesgo la vida de los trabajadores, las tripulaciones y los pasajeros. Sin presupuesto no hay vuelos seguros”.

El titular de la organización responsabilizó a la administración mileísta y señaló: “Cada vuelo suspendido o demorado será responsabilidad del Gobierno. Estamos comunicando la medida de fuerza con la antelación que exige la ley. En varias provincias ya los aeropuertos no funcionan. Van a dejar aislado a todo el interior del país. Tiene que quedar claro que el reclamo no es contra los pasajeros. Por el contrario, es contra el Gobierno para que puedan viajar seguros”.

“[Luis] Caputo y [Federico] Sturzenegger nunca subieron a un avión de línea. ¿Qué pueden saber ellos de seguridad aérea?”, cuestionó Aguiar. Y agregó: “No se conoce el destino del 90% de lo que se recauda por tasa aérea. Son miles de millones de pesos que pagan los pasajeros y que debieran estar destinados a fortalecer las operaciones aéreas y garantizar salarios dignos para los trabajadores”.

“Faltan ambulancias, la mayoría están rotas, tampoco hay insumos para atender emergencias, faltan extintores. Lo que está ocurriendo es una desidia total. La verdad es que son unos improvisados que están jugando con la vida de la gente”, acusó Aguiar en el comunicado al que accedió La Nación.

Desde el sindicato que agrupa a empleados y jubilados que desempeñan funciones en la administración pública nacional, provincial y municipal también explicaron que la denuncia —enviada a la Secretaría de Trabajo, dirigida por Julio Cordero— apuntó también contra el deterioro tanto en aeropuertos nacionales como internacionales, lo que “constituye una grave violación sistemática de la obligación de proveer condiciones de higiene, seguridad técnica y ambiente de trabajo dignos”.

“A pesar de que la tasa aérea abonada por cada pasajero en la República Argentina genera una recaudación estimada de $220.000 millones anuales, menos del 10% de dichos fondos se destina al fortalecimiento operativo del organismo y tampoco a los salarios de su personal, contradiciendo las recomendaciones de la Organización de Aviación Civil Internacional y la Autoridad Federal de Aviación de los Estados Unidos de Norteamérica”, señala el documento que enviaron a Trabajo.

Además, el sindicato argumentó la necesidad de subsanar la falta de agentes extintores y equipos de protección personal, así como las deficiencias en ambulancias e insumos sanitarios para atender emergencias en la gran mayoría de los aeropuertos. Ante esta situación, reclamaron “inspecciones integrales de higiene y seguridad en los aeródromos denunciados”, junto con documentación sobre riesgos laborales, ART, mantenimiento de equipos y entrega de elementos de protección personal.

A principios de septiembre, el gremio de estatales ya había realizado un plan de “48 horas de protestas” en más de 20 aeropuertos del país, en reclamo por el incumplimiento de pagos salariales en perjuicio de los trabajadores de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). En esa oportunidad, la medida de fuerza incluyó asambleas y movilizaciones en dos franjas horarias: de 9 a 12 y de 18 a 21.