El Honorable Senado de la Nación declaró de Interés los desarrollos en biotecnología acuícola impulsados por Erisea, Empresa de Base Tecnológica (EBT) del CONICET, liderada por la investigadora del Centro para el Estudio de los Sistemas Marinos (CESIMAR-CONICET), Tamara Rubilar.

La distinción, promovida por la senadora rionegrina Silvia García Larraburu, contó con el acompañamiento de Flavio Fama (Catamarca), Carlos Linares (Chubut), María Moisés (Jujuy), Cándida López (Tierra del Fuego) y Nora del Valle Giménez (Salta).

En los considerandos de la Declaración, la Cámara Alta destacó que el proyecto desarrollado por Erisea “ha demostrado, a través de rigurosos estudios científicos, que los extractos obtenidos de huevas de erizos de mar —producidos por la primera EBT del CONICET— poseen propiedades antivirales y antioxidantes que contribuyen significativamente a la recuperación de pacientes con secuelas del COVID-19”.

Además, el documento resalta el valor de la articulación entre instituciones públicas y privadas, y subraya que “una política de Estado de apoyo a la ciencia puede generar resultados que beneficien a toda la sociedad”.

Tras recibir la distinción en el Congreso de la Nación, Tamara Rubilar expresó:

“Este reconocimiento del Senado de la Nación tiene para mí un valor profundamente simbólico: representa el cierre de un círculo completo que comenzó en el laboratorio y llegó a la sociedad. Es el resultado de años de trabajo científico en colaboración con la Universidad, el CONICET y los hospitales públicos, transformando conocimiento en soluciones reales para la salud y el bienestar”.

Por su parte, la senadora García Larraburu destacó la relevancia del logro: “Este proyecto, nacido en la Patagonia y consolidado con el apoyo del CONICET, demuestra que desde el interior del país también se generan desarrollos biotecnológicos de vanguardia con impacto global. Celebramos este logro, que no solo contribuye a la salud y al bienestar de miles de personas, sino que también pone en valor la capacidad de innovación y el trabajo conjunto entre el sector público y privado en beneficio de toda la sociedad”.

Finalmente, Rubilar subrayó la importancia de impulsar la ciencia federal y con impacto social: “Este reconocimiento no solo me honra en lo personal, sino que también pone en valor la capacidad que tenemos desde la Patagonia para generar innovación con impacto social, desde el territorio y con una mirada federal. Es una muestra de que cuando el sistema científico, académico y sanitario trabajan juntos, se pueden construir puentes entre la investigación y la vida cotidiana de las personas”.

Fuente: CONICET – CENPAT

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