El Secretario de Estado de Cultura de la provincia de Rio Negro, Ariel Ávalos, dialogó con Daniel Pardo en el programa «Agenda» emitido por El Cordillerano Radio (93.7) sobre la recuperación de las piezas fósiles que Rodolfo Corsolini había intentado quitar del país, atentando contra el patrimonio de todos los rionegrinos. 

«Todo comenzó cuando el Municipio exige que el Museo de Rodolfo Corsolini tenga habilitación comercial y nosotros intervenimos para mediar. En ese momento nos damos cuenta que muchas colecciones no estaban registradas, es ahí cuando empezamos a tener problemas porque en ese momento Corsolini empieza a argumentar que el municipio y la provincia quería cerrarlos. Al tiempo presenta la idea que se quería mudar a España, lo cual era una decisión personal, pero le pedimos el registro de los fósiles porque es el patrimonio de los rionegrinos. Por mas que los museos sean privados, las piezas que integran cada uno de los museos son de todos los rionegrinas y rionegrinos. Los museos son tenedores, hacen investigaciones, promueven, pero siempre el recurso es de los rionegrinos«, comentó Ávalos. 

Ante la solicitud para sacar las piezas del país a las autoridades, notaron que Corsolini «presentó documentaciones falsas, sin validez. Ni siquiera el museo Rivadavia de Buenos Aires le daba la autorización, entonces Municipio, Provincia y Nación estabamos todos de acuerdo que no podía retirar ninguna pieza. Pero en la pascua del año 2020 aprovechó para desarmar el museo. Entonces los técnicos fueron a su casa y se encontraron con unas cajas, Corsolini les respondió de mala manera diciendo que cerró porque la Municipalidad lo había hostigado. Tiempo después nos enteramos que esas cajas son las que pudimos recuperar en Pilcaniyeu, a traves de una denuncia anonima, que el propio Corsolini dejó despues de la mudanza«.

En relación al resto se supo que «lo escondió en un container que era parte de la mudanza, en cajones de doble fondo, adentro del sofa del living, en cajas con doble tapa, hasta en la pava de calentar agua llevó cosas escondidas. Cuando nos dimos cuenta dimos la alerta internacional, actuó la Interpol y la aduana de España prestó atención a una mudanza a nombre de Corsolini, hacen una investigación y allí encontraron en el puerto de Valencia las piezas que buscabamos».

Sobre las piezas recuperadas Ariel Ávalos destacó que «no tiene valor ni comparación. Algunas cosas son únicas, esta primer esqueleto completo de un Hadrosaurus, la margarita en la piedra fosilizada es la flor mas antigua con 47 millones de años, huevos de dinosaurios. Dos camiones completos de piezas. De no haber recuperado estas piezas hubieran terminado en España en coleccionistas privados o en el mercado negro«.

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