Contrariamente a lo que pregonan Javier Milei y Luis “Toto” Caputo, el problema de la morosidad no para de agravarse. La tasa de morosos volvió a aumentar en julio y trepó al 18 por ciento del total del crédito y se acerca a los dos años consecutivos de subas mensuales seguidas, según reflejó un informe elaborado por la consultora Eco Go y la Universidad Austral, que elaboran el Monitor Mensual de Crédito a las Familias. Según su último estudio, la mora creció 10,3 puntos porcentuales en la comparación con el mismo mes del año pasado.
Si se analiza el impacto por cantidad de personas y no solo por montos adeudados, la proporción de deudores en mora trepó al 26,6% del total de titulares de crédito. Esto implica un aumento del 0,3% en el mes y un incremento de 8,3 puntos porcentuales frente a julio de 2025.
Y no fue para comprar televisores. Otro informe, de la consultora Periferias, señala que el 60 por ciento de las personas que habitan en barrios populares de todo el país tomó préstamos para comer, lo que terminó además encareciendo el costo total de la canasta básica alimentaria a casi el triple si se aplica a su valor (casi 300 mil pesos en julio) los intereses que cobran aplicaciones como Mercado Pago, que ofrecen financiamiento en hasta 12 cuotas con tasas con un coste financiero total de casi el mil por ciento.
Por su parte, el stock total de la deuda informada de las familias ascendió a $99,4 billones a precios de julio de 2026. En términos reales, el crédito registró una contracción del 0,7% respecto de junio, aunque sostiene una expansión del 4,7% en la medición interanual.
Al referirse al origen de los préstamos, el reporte indicó que en el sistema financiero tradicional representa el 85,4% del crédito total ($84,9 billones) y registra un índice de mora por monto del 15,8%.
En el caso de los proveedores no financieros de crédito (PNFC), como las emisoras de tarjetas no bancarias y las fintechs, los créditos abarcan el 14,6% del mercado ($14,5 billones), pero su nivel de morosidad asciende al 31,3%, concentrando la mayor fragilidad del sistema.
Como dato moderadamente positivo, el estudio destaca que la mora operativa, indicador que abarca los atrasos en situaciones 3 y 4, excluyendo la cartera irrecuperable en situación 5, se ubicó en el 11,8% del crédito, empezando a mostrar signos de estabilización o meseta.
Entre las provincias con mayor morosidad por monto, aparecen La Rioja (25,3%), Santa Cruz (23,6%) y San Luis (23,5%). En contraste, los índices más bajos se observan en La Pampa (9,6%), la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (12,4%) y Entre Ríos (14,0%).
Asimismo, el trabajo puntualizó que la relación entre el crédito a las familias y el Producto Bruto Geográfico provincial es más elevada en Tucumán (13,5%), Catamarca (12,3%) y Formosa (11,8%), por lo que en esas provincias se da el mayor nivel de endeudamiento.
En relación con la evolución del crédito real mensual, el informe detalló que La Pampa fue la única provincia con crecimiento real en el mes (+0,5%), en tanto que Chaco sufrió la mayor caída (-2,1% real).
Fuente: P12
