La campaña soberanista de Javier Milei tiene fisuras. El titular del Banco Central de la República Argentina (BCRA) mintió en el Senado. Santiago Bausili dijo que las auditorías sobre el envío de oro al exterior de 2023, 2024 y 2025 fueron completadas sin objeciones, pero la Auditoría General de la Nación (AGN) lo dejó en evidencia. El organismo de control sostiene que el propio BCRA le impidió acceder a documentación clave sobre los traslados y que, por lo tanto, “no ha concluido el análisis pertinente” para confirmar la trazabilidad de esas reservas. La controversia adquiere otra dimensión en medio del súbito nacionalismo que ensaya el Gobierno. Mientras las redes de trolls oficialistas acusan a la oposición de ser “agentes de la corona inglesa”, el oro de los argentinos podría estar nada menos que en el Bank of England. Así lo denunció la senadora Juliana Di Tullio después del paso de Bausili por la Cámara alta. Durante su exposición, el titular del Central dijo que el oro fue depositado en el Banco de Pagos Internacionales (BIS), “en Suiza, donde sigue estando”. La senadora, junto al también senador Martín Soria, ampliará la denuncia que su par presentó en abril de este año por abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público y malversación de caudales públicos. Además, volverán a citarlo al Senado.
La historia de contradicciones en torno al paradero del oro de los argentinos y la opacidad de la información no hacen más que acrecentar las sospechas. La polémica se instaló en 2024, cuando se viralizó el traslado de camiones del Banco Central rumbo al Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Por entonces, el diputado nacional Sergio Palazzo alertó que el Banco Central estaba sacando del país lingotes de oro de las reservas sin ninguna resolución oficial que lo respaldara. Fue el gremio La Bancaria el que le exigió al BCRA que informara sobre “operaciones de envío de lingotes de oro al exterior durante el mes de junio, en especial si el día 7/6/2024 hubo una partida y el día 28/06/2024 hubo otra”. Ante la falta de respuestas, la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal ordenó al Banco Central que respondiera los pedidos de acceso a la información pública referidos al traslado de lingotes de oro al exterior.
El martes, mientras el foco de atención estaba puesto en la Cámara de Diputados por el emplazamiento de los proyectos de desendeudamiento y la prórroga de la emergencia en Discapacidad, Bausili ensayó una nueva explicación. “De tanto en tanto, en el mercado mundial del oro, cuando hay más o menos escasez, ese costo se achica o se agranda. A nosotros se nos dio la circunstancia, a principios de 2024, de que había una alta demanda de lingotes y, en ese contexto, bajaron los costos asociados con la aceptación de lingotes viejos, de calidad más dudosa, más cuestionable o más difícil de analizar. Entonces tomamos una oportunidad”, explicó Bausili, luego de comparar los lingotes con los billetes de dólar de cara chica y cara grande y afirmar que el oro fue depositado en Suiza, en el Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés), ubicado en Basilea.
El senador Soria (PJ Río Negro), que ya denunció en abril de este año a Javier Milei, Luis Caputo y Santiago Bausili por el traslado al exterior del oro del Banco Central, desconfió de la maniobra. En diálogo con Página/12, se preguntó: “¿Con esa supuesta ventaja a favor aún no lo repatriaron? ¿Por qué siguen ocultando dónde está? ¿Quién evaluó la supuesta mala calidad del oro en nuestras reservas? ¿Los ingleses?”.
En 2024, el exsocio de Bausili, Luis “Toto” Caputo, confirmó el traslado, pero con otro argumento. Por entonces, el ministro aseguró que se trataba de una operación para obtener rentabilidad. “Si vos tenés eso afuera, le podés sacar un retorno. Tenerlo encerrado en el Central sin hacer nada para el país es negativo”, sostuvo.
La sospecha de la oposición es que el oro haya sido utilizado como garantía para tomar deuda. La hipótesis cobra relevancia a partir de la reforma de la Carta Orgánica que impulsa el Gobierno y que ya pasó por Diputados. El artículo 13 del proyecto sustituye el actual artículo 33 e incorpora expresamente la posibilidad de utilizar activos de las reservas, incluido el oro, como garantía en operaciones del Banco Central. Esa facultad no figura en la normativa vigente.
Agentes de la corona
En medio del “rayo malvinizador” que alcanza a la Casa Rosada y sus funcionarios, Di Tullio denunció que “el oro está en el Bank of England, en Londres”, a partir de información a la que pudo acceder y que el Gobierno escondería porque “en el repentino giro malvinero es un papelón que el oro de los argentinos esté en el país que te colonizó parte de tu territorio”, explicó a este diario. Según pudo saber Página/12 a partir de una fuente, la información, que se maneja con total reserva, indicaría que “físicamente los lingotes están en el Bank of England, pero registrados a la orden del BIS de Suiza”.
“Dice que la AGN le aprobó los balances del 23, 24 y 25, pero es mentira. La del 2025 no la aprobó”, sostuvo Di Tullio. En efecto, la carta que le envió la AGN a la senadora detalla que la auditoría de los Estados Contables de 2025 “se encuentra aún en proceso de análisis por la demora —más de un año— incurrida por la autoridad monetaria en dar acceso a la misma” y agrega que, “a pesar del carácter reservado de la información, no ha concluido el análisis pertinente de la documentación remitida por el BCRA”. El documento, que lleva la firma del presidente del organismo de control, Juan Manuel Olmos, desmiente al presidente del Banco Central, Santiago Bausili.
Por eso, Di Tullio y Soria ampliarán la denuncia que hizo el senador rionegrino en abril de este año. La causa cayó en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 4, a cargo del juez Ariel Lijo. El senador acusa al Presidente y a sus funcionarios del equipo económico de abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público y malversación de caudales públicos. En ese escrito, Soria sostiene que no existe trazabilidad suficiente de la operación. La denuncia detalla que el traslado no aparece debidamente explicado en el balance 2024, que no se informa cuánto oro salió, dónde quedó depositado, qué operación se realizó, quién es la contraparte ni cuáles son los riesgos jurídicos, entre ellos posibles embargos.
Si efectivamente, el oro de los argentinos estuviera en Londres, el problema excede lo simbólico y la rivalidad con un país que mantiene un enclave colonial en nuestro territorio en pleno siglo XXI. La denuncia de Soria recoge las advertencias de distintos exfuncionarios del Banco Central sobre los riesgos de haber trasladado las reservas a esa jurisdicción. Martín Redrado consideró que hubo “un paso en falso” porque los activos en Londres pueden ser embargados y la Argentina mantiene juicios abiertos en el exterior. Advirtió además que, aunque el Banco de Inglaterra tiene un nivel importante de protección, no está “100% a prueba de embargos”. El exdirector del BCRA Guillermo Hang señaló que Suiza ofrece históricamente mayores niveles de seguridad y confidencialidad y recordó que en el Reino Unido existen antecedentes de decisiones judiciales controvertidas. Alejandro Vanoli coincidió con la advertencia. Si bien el Central logró imponerse en 2015 frente a los fondos buitre Elliott y NML en Nueva York, sostuvo que existen “precedentes preocupantes en Londres”.
Fuente: P12
