El volcán Villarrica de Chile atraviesa un período de mayor actividad que llevó a las autoridades de ese país a elevar su nivel de alerta técnica de verde a amarilla.
El cambio fue dispuesto por el Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile (Sernageomin), a través del Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur (OVDAS), luego de detectar un incremento de las señales sísmicas y de las manifestaciones superficiales durante agosto y los primeros días de septiembre.
De acuerdo con el reporte técnico, uno de los principales indicadores fue el aumento de la señal sísmica continua, conocida como RSAM, que alcanzó valores promedio superiores a 0,25 µm/s. También se registraron episodios de tremor asociados a la dinámica de fluidos dentro del edificio volcánico.
A estos registros se sumaron señales acústicas compatibles con explosiones menores en el cráter, emisión de piroclastos balísticos, incandescencia y un incremento de la temperatura superficial detectado mediante imágenes satelitales. El conjunto de indicadores es compatible con un ascenso del lago de lava hacia niveles más próximos a la superficie.
Por el momento, Sernageomin señaló que las manifestaciones observadas permanecen concentradas en el área del cráter. El organismo advirtió, de todos modos, que no se pueden descartar nuevos episodios de similar o mayor energía, aunque el escenario previsto actualmente mantiene sus posibles efectos restringidos a las inmediaciones del macizo.
Qué pasa del lado argentino
La actividad del Villarrica también genera atención en Neuquén debido a la cercanía geográfica. El volcán está ubicado íntegramente en territorio chileno, pero forma parte del sistema volcánico Villarrica–Quetrupillán–Lanín, vinculado a la cordillera de la región.
Las localidades neuquinas de Junín de los Andes, San Martín de los Andes y Aluminé se encuentran aproximadamente a entre 90 y 100 kilómetros del volcán. Además, el paso internacional Mamuil Malal constituye uno de los principales vínculos entre ambos sectores cordilleranos.
Sin embargo, el incremento de actividad registrado en el Villarrica no implica actualmente una afectación directa sobre territorio argentino. Las autoridades neuquinas mantienen el seguimiento de la situación y la coordinación con los organismos especializados de Chile.
Una alerta de vigilancia
La elevación de la alerta técnica no significa que exista una erupción inminente. El nivel amarillo indica que el volcán presenta una actividad superior a sus parámetros habituales y que, por ese motivo, requiere un seguimiento reforzado.
El Villarrica es uno de los volcanes con mayor actividad histórica de Chile y cuenta con un sistema permanente de vigilancia. La evolución de los registros sísmicos, las condiciones del lago de lava y las manifestaciones observadas en el cráter serán determinantes para establecer si el comportamiento se mantiene dentro del escenario actual o si requiere nuevas medidas.
Hasta este sábado 5 de septiembre, el escenario informado por los organismos de monitoreo es de mayor inestabilidad y actividad concentrada en el cráter, sin afectación directa sobre Neuquén. Las autoridades chilenas y argentinas continuarán siguiendo la evolución del macizo y comunicarán cualquier modificación significativa.
Fuente: Info Los Andes
