Las instituciones de educación privada enfrentan un escenario complejo, caracterizado por el incremento en la demanda de contención financiera por parte de los aranceles escolares.

Gabriel Vázquez, director del Colegio Salesiano de Esquel, detalló el panorama operativo del establecimiento y remarcó la importancia del diálogo constante con las familias para evitar situaciones de deserción.

Según explicó, la cuota mensual resulta un recurso indispensable para el sostenimiento cotidiano de la infraestructura escolar. Si bien el Ministerio de Educación subvenciona los sueldos del personal docente de planta, los aranceles cobrados a los tutores sostienen a los auxiliares, asistentes y la totalidad de los servicios del inmueble.

«La escuela necesita cobrar una cuota porque es de gestión privada; todo el mantenimiento del edificio y los servicios se saldan con ese ingreso«, indicó.

Alternativas para quienes tienen dificultades

Frente a la aparición de mora, el colegio descarta respuestas estandarizadas y aplica un esquema de evaluación individualizada.

A través de la intervención de los directivos y el área administrativa, se analizan caso por caso para otorgar becas totales o bonificaciones porcentuales en las cuotas: «Hay acceso a becas o descuentos; lo trabajamos en conjunto mediante el diálogo directo con cada grupo familiar».

Sin embargo, Vázquez reconoció que el impacto inflacionario se ha hecho notar con mayor intensidad durante el presente periodo lectivo, elevando el número de hogares que requieren auxilio financiero.

«Este año hemos tenido que acudir a la ayuda de más familias porque la situación económica nos afecta a todos, impulsando a que más personas necesiten algún tipo de contención», concluyó.