Por María Cafferata

Con una avenida 9 de julio iluminada por la luz de una multitud de velas y antorchas caseras, la CTA y los principales gremios que se nuclean detrás del moyanismo homenajearon el 70 aniversario del fallecimiento de Eva Perón. Mientras a lo largo del país se estaban desarrollando decenas conmemoraciones en honor Evita, miles de militantes que integran las corrientes sindicales más cercanas al kirchnerismo aprovecharon la fecha para reunirse en los alrededores del Ministerio de Desarrollo Social y enviar un mensaje contra la especulación financiera y las presiones devaluatorias de los últimos días. Con un fuerte énfasis en la unidad –«No es una marcha contra el gobierno, sino en su defensa contra la movida desestabilizadora», repetían dirigentes como Pablo Moyano o Hugo Yasky- -, la «Marcha de las Antorchas» tuvo un doble destinatario: los grupos económicos y financieros, pero también el mismo Alberto Fernández, a quien dirigentes y militantes le reclamaron mayor firmeza y voluntad de confrontar con estos mismos sectores concentrados. 

Pasadas las cinco de la tarde, el sector de la CGT que lidera Héctor Daer realizaba un acto en el salón Felipe Vallese en la sede sobre la calle Azopardo. Allí el dirigente de la sanidad afirmaba que los trabajadores debían tener a Evita «como bandera para saber cuál es el horizonte, que es nada más ni nada menos que la felicidad del pueblo y la grandeza de la patria».

A esa misma hora, a menos de 10 cuadras, las primeras columnas de la CTA y los sindicatos que conforman la Frente Sindical para el Modelo Nacional empezaron a concentrar la esquina de Independencia y 9 de Julio. A medida que el sol se iba poniendo, las banderas de SMATA, Camioneros, la Bancaria, ATE, Miles, CTA de los Trabajadores, Canillitas, Federacion de Tierra Vivienda y Habitat, Asociación de Taxistas de Capital, entre otras organizaciones barriales, se iban acomodando a lo largo de la avenida por más de cinco cuadras. «Libertad a la compañera Milagro Sala», dicen algunos carteles. Al lado, un grupo de jóvenes con la pechera del sindicato de la CTA sostienen en lo alto maquetas de estrellas de colores: «Es para que Evita siga iluminándonos», explica una de ellas. La cara de Eva Perón estaba por todos lados, en remeras, banderas, pines y cuadros: una estela de rostros que conducían a la enorme escultura iluminada de Alejandro Marmo sobre la fachada del Ministerio de Desarrollo Social.

«Hoy es un día especial porque Evita hace un pasaje, trasciende pero para dejar vigente su lucha contra los poderes económicos y la injusticia social», reflexiona Dora, trabajadora de la Salud del hospital psiquiátrico infantil «Tobar García» y, en línea con un reclamo que se repetirá por muches militantes a lo largo de toda la tarde, agrega: «Este es un gobierno peronista, no puede haber pobreza un gobierno peronista. Estamos cumpliendo lo que Alberto nos pidió cuando asumió y dijo que si las cosas no estaban bien se lo hiciéramos saber. Algo tiene que cambiar». «Le pedimos que agarre la lapicera como dice la compañera Cristina. Así gobierna el peronismo. El Estado se debe manejar en beneficio del pueblo. Ya lo decía Perón: o es en beneficio del pueblo o es en beneficio de unos pocos», suma Gabriela, trabajadora también de ATE pero del Borda, quien celebra que el «campo nacional pueda salir a la calle para parar a los especuladores que quieren romper el país». 

A unos metros, Facundo, trabajador areonáutico de Intercargo, asegura que es momento de mostrar «musculatura» en un contexto de crisis y debilidad. «Tenemos que mostrar más los dientes», sostiene, y vuelve a repetir la consigna de que hay que «agarrar la lapicera». «Al gobierno le falta control, pero los verdaderos abusadores son los empresarios especuladores, no el gobierno. Al gobierno lo defendemos», agrega Alfredo, comerciante de Haedo que, junto a Olga y Gustavo, integra una agrupación barrial. A las siete y media de la tarde, cuando ya se hizo de noche y les militantes comienzan a prender las velas –la mayoría armadas con pedazos de botellas cortadas–, las columnas empiezan a movilizar para el ministerio. 

Contra la especulación y la presión devaluatoria

«Los trabajadores y trabajadoras vemos cómo nuevamente los sectores concentrados de la economía nos arrebatan nuestros sueños. El frenesí desatado por la especulación financiera y las presiones devaluatorias castigan al conjunto de la sociedad con elevados niveles de inflación, horadando el poder adquisitivo de los salarios y marginando a un 50 por ciento de la población de los consumos mínimos para la subsistencia», comenzó la lectura del documento acordado entre los organizadores sindicales. Ubicados sobre un escenario improvisado al pie del Ministerio de Desarrollo Social, estaban les principales referentes que habían convocado la Marcha de las Antorchas: Pablo Moyano (Camioneros), Hugo Yasky (CTA), Walter Correa (Curtidores), Omar Plaini (Canillitas), Mario «Paco» Manrique (Smata), Adriana Monje (Udocba), entre otres.

«Esta no es una marcha contra el gobierno, es una marcha a favor de la democracia y del presidente y la vicepresidenta, porque son ellos los que quieren desestabilizar al presidente para instalar el gorilaje», exclamó Pablo Moyano, entre los aplausos de los presentes, y agregó: «Los ‘hdp’ los oligarcas son los que hoy quieren desestabilizar el gobierno con candidatos de Clarín y La Nación para impulsar reforma laboral. Hay que ponerle nombre y apellido a esa cueva de bandidos que es la AEA que hicieron un congreso riéndose que remarcaban los precios todos los días. Ese grupo lo integra Clarín, Mercado Libre y todos los oligarcas que se la llevan en pala desde la dictadura». Al igual que todes les dirigentes que convocaron a la marcha, el cosecretario general de la CGT se cuidó de hacer hincapié en que la convocatoria no era contra Alberto Fernández, sino que había que defender al gobierno y defender la «unidad» de todo el Frente de Todos. 

«Los que tienen el poder de remarcar los alimentos no lo van a lograr. Eva esta presente», clamó Yasky que luego, en diálogo con Página/12, agregó: «En este contexto de corrida cambiaria, de especulación despiadada de sectores que se sientan sobre las silobolsas y anteponen su codicia ante la penuria de un pueblo, reivindicar a Eva también es la posibilidad de empezar a poner en la calle esa fuerza que es la única que tenemos los trabajadores para tratar de torcer los rumbos que es la movilización social». El diputado nacional y titular de la CTA aseguró que había que hacer frente a «la escalada desestabilizadora que busca acortar el mandato de Alberto Fernández», pero también insistió en la necesidad de mostrar fortaleza frente a los sectores concentrados de la economía: «Tenemos que mostrarle al pueblo argentino que hay voluntad de confrontar, que no somos los conserjes del hotel de los poderosos donde siempre lo que piden el cliente tiene la razón».

«El peronismo será revolucionario o no será nada. Este edificio fue fiel testigo de que como muchos compañeros y compañeras marchamos contra la oligarquía de Mauricio Macri. Siéntanse empoderados por todo lo que hicimos. Porque los derrotamos», agitó también Walter Correa que, a modo de cierre, aseguró: «Si las organizaciones seguimos en pie, no hay duda que hay 2023 carajo».

En paralelo, a lo largo de todo el país, distintas organizaciones políticas, sociales y gremiales homenajeaban a su manera a Eva Perón. «Evita también luchó contra los que especulan», sostuvo Alberto Fernández en Chapadmalal, en donde pidió seguir el ejemplo de Eva Perón a 70 años de su muerte por haber sido una «mujer inmensa» que «se enfrentó a los poderosos», apuntando contra los que creen «que la distribución no debe hacerse de modo igualitario» y que hoy en día «especulan con los precios». Cristina Fernández de Kirchner, por otro lado, aprovechó sus redes sociales para celebrar a Evita en el 70 aniversario de su muerte: «Eva Perón, una pasión Argentina».

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