Por Christian Masello

Entre los referentes indígenas que forman parte de la mesa de diálogo por el conflicto de Villa Mascardi, reina la preocupación y el descontento por no tener noticias sobre la continuidad de las conversaciones.

Así, pasaron de cierto buen ánimo tras la reunión anterior con los funcionarios nacionales, que se realizó en el Gimnasio Municipal N° 4, del barilochense barrio Alborada, a la incertidumbre.

Aquel encuentro se llevó a cabo el 10 de febrero y culminó con un principio de acuerdo que incluía la permanencia del rewe (una especie de sitio sagrado) en el predio de Parques Nacionales del que la lof Lafken Winkul Mapu fue desalojada el año pasado, con el regreso al lugar de la persona a la que consideran machi, es decir, autoridad espiritual, Betiana Colhuan, que en la actualidad cursa una prisión preventiva domiciliaria en la ruka (casa mapuche) de Bariloche.

A la vez, se indicó que, en ese sitio, se levantarían tres rukas, para la machi y su gente cercana.

Más allá de esos puntos, que estaban prácticamente definidos, se indicó que en el próximo encuentro se profundizaría en la posibilidad de entregarle tierras a la Lafken Winkul Mapu en la zona del lago Guillelmo.

El asunto es que esa nueva reunión –que había sido anunciada en principio para el viernes 24 de febrero– aún no se convocó.

“Si no hay respuesta del Estado, como está pasando, la responsabilidad de lo que suceda será del Gobierno”, sostuvo el werken (vocero) de la Coordinadora del Parlamento Mapuche-Tehuelche de Río Negro, Orlando Carriqueo, quien es uno de los referentes indígenas que participa de la mesa de diálogo defendiendo la posición de la Lafken Winkul Mapu.

Carriqueo ha dicho que, tras el próximo Füta Trawn (gran encuentro) de comunidades que se llevará a cabo en diez días en Ingeniero Jacobacci, dejará la vocería del Parlamento Mapuche, pero eso no significaría que concluyera su intervención en la mesa de diálogo, ya que, si tal como prevé, sigue en la organización provincial de pueblos originarios ocupándose de la “pata política”, difícilmente se haga a un lado en este tema.

Para el actual werken, “la posición que tiene el Gobierno es compleja”.

“No quieren entregar tierras”, consideró, para luego expresar que “el silencio es parte de la política que lleva adelante esta gestión”.

Así, ante la demora en citar a una nueva reunión, Carriqueo indicó: “Si se dilata mucho, estamos en condiciones de retirarnos de la mesa”.

Igualmente, aclaró que es una decisión que debe consultarse con las cuatro mujeres detenidas tras el desalojo de Mascardi, incluida la machi, aunque recalcando que existe esa alternativa: “Tenemos la posibilidad de levantarnos de ese diálogo”, afirmó, para luego señalar que, si eso llegara a suceder, habría que analizar cómo continuar con el tema.

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