El 6 de mayo de 2021 la Federación Internacional de Futbolistas Profesionales (FIFPro) anunció que un grupo de cinco jugadoras había denunciado a un entrenador de Asociación Argentina de Fútbol (AFA) por acoso sexual y conducta abusiva. Esto significó elevar una demanda colectiva ante la Comisión de Ética de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA).

Por otra parte, la Asociación del Fútbol Argentino, en un comunicado oficial y en palabras de su presidente Claudio Tapia, se comprometió en mayo de 2021 a «ir hasta las últimas consecuencias» ante la noticia la denuncia en FIFPRO contra Diego Guacci. Seguimos esperando su respuesta y reacción, no solo respecto a las acusaciones contra el DT sino también sobre la decisión de la FIFA de no tomar ninguna medida al respecto.

Comunicado de la Coordinadora Sin Fronteras de Fútbol Feminista:

El lunes pasado, la FIFA anunció – después de un año de un proceso que contó con testimonios contundentes, de abuso y acoso sexual aportados por más de 5 denunciantes – que el Comité de Ética de la institución resolvió cerrar la investigación y no aplicar sanción alguna al entrenador Diego Guacci. Con esta decisión, no sólo deja impune la violencia y abuso sufrida por estas jugadoras, sino también desprotege a otras mujeres y niñas que hoy practican fútbol femenino en el ámbito de AFA, ámbito en el que Guacci sigue ejerciendo su cargo y a quien la FIFA le otorgó la distinción de “Experto Técnico Mentor” mientras se llevaba a cabo el proceso de denuncias en esa misma Federación.

Siga, Siga… actualmente Guacci es coordinador de fútbol femenino en Defensa y Justicia y tiene a cargo niñas y adolescentes. Este caso demuestra, nuevamente, el entramado de complicidad y encubrimiento hacia los varones violentos en los clubes e instituciones del fútbol incluso cuando recurrimos a los canales legítimos de denuncia, exponiéndonos a procesos de revictimización que sólo funcionan cómo ejemplo de disciplinamiento para que no hablemos más.

Tenemos que ver una injusticia detrás de otra al interior de nuestros clubes y, también, ver cómo son las propias instituciones que deberían protegernos las que convierten a los clubes en espacios inseguros para mujeres, niñas, niños y adolescentes.

Estas semanas salieron a la luz varios casos de denuncias por motivos de violencia de género y abuso sexual en el ámbito deportivo. Sin embargo, es sólo la punta del iceberg de una dinámica violenta y misógina que se viene reproduciendo sistemáticamente dentro de las instituciones del fútbol, quienes en lugar de asegurar que el deporte sea un ambiente seguro para todas y todos, eligen mirar al costado y encubrir a los violentos y acosadores.

Desde el 2015, en la Primera División del Fútbol Argentino siguieron participando de los torneos 28 jugadores con denuncias vinculadas a violencia de género y abuso sexual, en algunos casos con más de una. Pero la pelota nunca paró, los protocolos (si es que existen) se aplican a gusto y criterio de los dirigentes, no existen capacitaciones, no existen controles externos, ni medidas preventivas. En consecuencia, la perspectiva de género dentro de los clubes solo se reduce a imágenes alusivas cuando la agenda lo demanda o para posar con la pancarta en la cancha casi como una burla.

El propio presidente de la AFA, Claudio Tapia, hizo una publicación respecto al caso de Guacci en la que aseveró “que ibana ir «hasta las últimas consecuencias”. Sin embargo, parece que la AFA elige mirar para otro lado.

En octubre del 2020 se sancionó a nivel provincial la Ley Micaela en el deporte, que exige la obligatoriedad de la capacitación para todas las autoridades y personal de las entidades deportivas de la provincia de Buenos Aires, y a pesar de esto siguen escudándose en el principio de inocencia encubriendo a violentos y abusadores. Mientras ellos siguen saliendo a la cancha para que la gente los ovacione, las mujeres y disidencias continúan siendo excluidas y cuestionadas cada vez que denuncian o apuntan contra el orden establecido.

Venimos de generaciones de exclusión. A las mujeres y disidencias nos costó entrar a las canchas, nos cuesta ser reconocidas y respetadas, pero no vamos a volver a las sombras. Entendemos que la falta de respuesta y apoyo a las violencias que venimos denunciando, sumado a la constante exigencia de validar aún más las denuncias a través de procesos muy complejos, es la manera que encontraron para insinuarnos que el Fútbol no es un ambiente seguro para nosotras.

La Coordinadora sin Fronteras de Fútbol Feminista y quienes acompañan firmando su adhesión; exigimos a AFA:

  • Separar de su cargo al Sr. Diego Guacci y alejarlo del ámbito deportivo.
  • Realizar de manera inmediata una investigación de los hechos denunciados, teniendo en consideración los testimonios vertidos por las futbolistas y que fueron probados por FIFA.
  • Participación activa y real de su propia Área de Género, comprometiéndose a acompañar y asesorar a cualquier jugadora que necesite realizar una denuncia.
  • Capacitaciones permanentes sobre perspectiva de género a instituciones deportivas, dirigentes y deportistas y cumplimiento efectivo de la Ley Micaela en todos los clubes pertenecientes a la misma.
  • La correcta y eficaz aplicación de los protocolos de actuación para la prevención e intervención ante situaciones de discriminación y/o violencias de género; en todos los clubes pertenecientes a la misma.

EL FÚTBOL TAMBIÉN ES NUESTRO, Y NOS NEGAMOS A ENTREGARLO A LA VIOLENCIA MACHISTA, HOMOFÓBICA Y MISÓGINA. EL FÚTBOL VA A SER CON TODES O NO VA A SER.

FIRMAR DOCUMENTO

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *