El corto documental de 22 minutos fue estrenado este jueves 2 de marzo a las 20 en el canal de Youtube de Artó cinebufón. El objetivo de la pieza es «aportar a la visibilidad de los pueblos de Choya y Andalgalá, que se encuentran luchando contra la mega minería», según explican desde el colectivo de cine documental independiente.

«Arriba del cerro, a 3500 metros sobre el nivel del mar, a 50 kilómetros de los pueblos de Choya y Andalgalá, provincia de Catamarca, movilizados por la desesperación que produce ver su fuente de agua contaminada, lxs choyanxs decidieron montar un acampe para cortarle el camino al proyecto de megaminería a cielo abierto MARA. Soportando el frío glaciar y los vientos huracanados cada quince días, sistemáticamente son reprimidos por la policía provincial que le ‘limpia’ la ruta a la empresa«, explican desde Artó, para enmarcar el contexto en el cual se desarrolla la lucha que pretenden visibilizar con el film.

Imagen: captura de «Sin agua no hay membrillo», de Artó cinebufón.

En la misma línea, agregan: «sin agua no hay membrillo intenta aportar a la visibilidad de los pueblos de Choya y Andalgalá que se encuentran luchando contra la megaminería. Ven a diario cómo destruyen el medio ambiente, contaminan el agua y les secan sus vidas. Es una lucha desigual contra el proyecto MARA, de las empresas Yamana Gold, Glencore y Newmont que invierten millones de dólares para negociar con el poder político y judicial, logrando judicializar con causas armadas a lxs pobladorxs».

Finalmente, agregan: «el nombre de este corto está inspirado en un cartel que sostenía un niño en la plaza de Andalgalá durante el «Encuentro y Festival para los Pueblos – Puentes de Agua», realizado el 22 y 23 de octubre de 2022, con el objetivo de intercambiar experiencias de resistencia contra los extractivismos, visibilizar las diferentes problemáticas y pensar estrategias comunes de lucha».

Imagen: captura de «Sin agua no hay membrillo», de Artó cinebufón.

A r t Ó cine se autodefine en su sitio como un colectivo de cine documental que pretende contribuir «a la reflexión y al debate», porque están «convencidos de que un documental no puede cambiar la realidad, pero puede ser una herramienta para comenzar a transformarla».

Asimismo, agregan: «creemos en la producción colectiva, modalidad de trabajo que vamos aprendiendo en la práctica y que nos abre diversos caminos para trabajar fuera de los moldes establecidos que dicta la industria del cine. También, tratamos de escapar del academicismo y profesionalismo, muchas veces utilizado como privilegios del saber, que impiden transmitir las experiencias y conocimientos, para comenzar a pensar otros tipos de organización y producción».


Ver «Sin agua no hay membrillo»:

Fuente: ANRed

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