Por Gustavo Montenegro

Tras un viaje a Israel encabezado en abril por el ministro del interior, Wado de Pedro, el Consejo Federal de Inversiones y cinco provincias argentinas (San Juan, Mendoza, Catamarca, La Rioja, Río Negro) suscribieron convenios para la gestión de recursos hídricos con Mekorot, la compañía estatal de aguas de Tel Aviv.

Mekorot es uno de los puntales de las políticas de apartheid del Estado sionista contra el pueblo palestino. Ya en 1967, Israel dispuso una orden militar que impide a la población palestina el desarrollo de cualquier obra hídrica sin autorización previa de las autoridades. “La población palestina que vive bajo la ocupación militar israelí ha seguido sufriendo hasta nuestros días las devastadoras consecuencias de esta orden. No puede perforar nuevos pozos, instalar bombas ni ahondar pozos ya existentes, y además se le niega el acceso al río Jordán y a los manantiales de agua dulce”, denuncia un informe de Amnistía Internacional de noviembre de 2017.

En contraste, Mekorot realiza todo tipo de perforaciones y explotación de manantiales en los territorios ocupados para favorecer los asentamientos ilegales de los colonos israelíes.

Mekorot vende parte del agua a firmas palestinas, pero en volúmenes limitados.

Todo esto configura un cuadro de escasez de un recurso básico para los agricultores y la población palestina en general.

En el caso de la Franja de Gaza, donde el 90 o 95% del suministro de agua está contaminado o no es apto para el consumo humano -según el informe ya citado de Amnistía Internacional-, Israel no permite el traslado de agua potable desde Cisjordania.

El acaparamiento del agua y su limitación al acceso de los palestinos es un capítulo más de una política de anexión territorial, redadas constantes en Cisjordania, bloqueo y bombardeos sobre la Franja de Gaza, y discriminación de la población árabe-israelí.

Es por todo esto que los acuerdos firmados con Mekorot deben ser cancelados. En 2011, el entonces gobernador bonaerense, Daniel Scioli, intentó avanzar con Mekorot en la construcción de una planta potabilizadora en La Plata, también tras una visita a Israel. Esa obra se terminó suspendiendo debido al rechazo público que genera la compañía.

En los acuerdos hídricos con el Estado israelí participan tanto gobiernos del Frente de Todos (La Rioja, San Juan, Catamarca) como de Juntos por el Cambio (Mendoza). Los lazos políticos con el Estado criminal de Israel están más allá de toda grieta.

No olvidemos que el primer viaje al extranjero de Alberto Fernández fue a Israel  -una señal política. Sergio Massa es un admirador de las políticas de seguridad israelíes y Wado de Pedro, que lidera el desembarco de Mekorot, un hombre de la vice Cristina Kirchner.

A su vez, la dirigente de Juntos por el Cambio, Patricia Bullrich, promovió durante su gestión como titular de Seguridad el lobby de seguridad israelí (compra de lanchas militares, drones y sistemas de vigilancia), que es el mismo que reprime a la población palestina. Del otro lado de la interna de JxC, el jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta hizo su propia gira por Israel a mediados de año, como parte de sus reuniones con círculos de poder para afianzar su precandidatura presidencial.

Anulación de los convenios con Mekorot.

Fuente: Prensa Obrera

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