El mitómano es una persona que admite su mentira como realidad. Naturalmente, se trata de una patología. Lamentablemente, abunda en la clase política junto al cinismo. El gobierno de Chubut parece recaer en la mitomanía, al igual que el gobierno nacional, a la hora de afrontar la crisis docente.

Su última recaída fue el anuncio de que la adhesión al paro docente solo llegó el 39%. Lo cierto es que el acatamiento fue muy alto, como había tiempo que no sucedía, y según relevamiento de gremios por medio de delegados, alcanzó un promedio superior al 60% a nivel provincial. En la cordillera fue muy alto y en Madryn superó el 90%. Para Atech estuvo cerca del 90 % en todo el territorio chubutense.

La línea oficial de comunicadores repitió que el acatamiento fue bajo, creyendo así que el problema no existe o es mínimo.

La batería de estrategias que vienen desplegando el gobierno nacional y el de la provincia de Buenos Aires ha sido copiado linealmente por Chubut. Hasta parece guionado o gestionado directamente por el macrismo.

En sus líneas básicas es basto y harto conocido: apunta al desprestigio docente, crítica a la calidad educativa, toma a los alumnos como rehenes, apuesta al control privado del ausentismo contratando a auditoras externas que perciben honorarios suculentos, etc.

El Estado no quiere hacerse cargo de su responsabilidad de formar docentes, garantizar las clases y pagar salarios por encima de la línea de pobreza. No solo no asume su responsabilidad sino que la transfiere a los docentes como si ellos dependieran de la esfera privada.

La inversión en educación, considerada como gasto en los sucesivos mandatos, sigue siendo pésima y los resultados están a la vista: escuelas destruidas, sin medidores de luz, docentes que no cobran su sueldo, salarios que perdieron casi 25 puntos en dos años, currículo desactualizado, clausura de la paritaria y un dato lapidario: solo en tres de los últimos 20 años comenzaron las clases normalmente.

Por si todo esto no fuera suficiente, en Comodoro Rivadavia la policía entró a las escuelas a realizar un relevamiento de los que adhirieron al paro, como en las épocas más oscuras de la historia.

Las sucesivas crisis docentes alteraron la estabilidad de gobiernos como los de Das Neves y Buzzi. Se verá si Arcioni halla una estrategia de diálogo y contención o juega todas sus fichas a la condena y la persecución de los maestros.

No hay mucho futuro cuando el presente se construye a partir de un relato mitómano que muestra numerosas costuras y devela que el rey está desnudo, una vez más.

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